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Consejos para una mudanza sin ningún tipo de estrés

12 de Mayo de 2016


Según varios estudios, la mudanza ocupa el tercer puesto en la clasificación de los factores que causan estrés y debilitación por detrás del duelo y el despido. Te enseñamos algunos trucos para que sea un poco más llevadero...

Cambiarse de casa significa romper con un modo de vida, con unos hábitos y un entorno, y sobre todo revisar todo lo que tenemos en casa, que siempre es más de lo que esperábamos. No temas el fatídico momento y organízate bien para que te salga una mudanza de libro y sobre todo, al acabarla, quedes satisfecho con el trabajo realizado.

El tiempo es uno de los factores clave para eliminar de tu lista de la mudanza el estrés. Ya sabemos que en la empresa te dan apenas un día para que lleves todas tus cosas de un domicilio a otro pero tu planificación puede extenderse mucho más. Aprovecha las mañanas del fin de semana para hacer limpieza de armario, de cajones e incluso de estanterías..

Coge todo lo que has desechado y ponlo en valor, ¿podrías sacar algo de dinero en el mercado de segunda mano por ello? No te creerás la de cosas que han dejado de tener valor para uno mismo y son reliquias para los demás. Date un vuelta por el rastro de tu ciudad y descubrirás un mundo nuevo pero, ¡no compres! La idea es irse quitándose cosas, no sumar más.

Los peques de la casa pueden ser los más afectados por una mudanza ya que no siempre comprenden todo lo que está pasando a su alrededor. Involúcrales en el proceso, convierte en un juego el empaquetado de sus cosas. Seguro que pronto hacen de la nueva casa su fortaleza y la defienden a capa y espada.

Una de las cosas que más nos frustra cuando hacemos mudanza es que luego no encontramos nada. Te pasará y tendrás que adaptarte al desorden pero puedes minimizar la sensación si preparas tres cajas de zapatos con tus imprescindibles, esas cosas que siempre te pueden sacar de un apuro. Unas tijeras multiusos, el cargador del móvil, el pasaporte, la foto de la familia, el iPod, un sacacorchos para brindar con una copa de vino cuando todo esto acabe...

Haz las cajas pensando en los espacios de la nueva casa. Tenemos la manía que meter las cosas conforme están donde vivimos ahora pero se ahorra mucho tiempo si te pones en el lugar de la nueva casa, sobre todo porque sólo abres las cajas con las que te pones en ese momento. Si hay cosas que te provocan indecisión, apártalas y crea una caja de "otras cosas"; esa caja tómatela con más tiempo, como si fuera un ejercicio de decoración a medio plazo, te cambiará la perspectiva de muchos objetos.

Y sobre todo, zapatero a tus zapatos. Contratar una empresa de mudanzas de garantías te puede quitar muchos dolores de cabeza. Lo hacen todos los días y lo hacen fenomenal. Llama a varias y compara lo que te ofrecen: tiempo, seguro, beneficios, presupuesto... no es tan caro como piensas, te quita muchos problemas y seguro que acabas ahorrando por otro lado.